Hay Dioses bellos que atraen y prometen cielos Que piden tu sufrimiento apaleado Sacándote el dolor y tu risa Para que siempre te sientas encadenada.
Hay una chica en mi antiguo sol Que espera el medico a las dos (Solo espera que le saque el dolor) Y lo espera aunque se atrase (El muy hijo de puta se cree Dios) Tintinea su pasión y lo espera Guardando su tormenta.
Caigan hebras del Chas Caigan y traten el dolor (Que el dolor sea en mi) Caigan y cubranla Que se me hace lejos el cielo. Pena (L7s7)
Teresita es un nombre ficticio, quise poner un nombre para mi desconocido y así contar la historia de una chica que se debate entre la religión y la ciencia, donde la religión le miente y la ciencia la hace esperar. Ella espera un milagro y para mi son las hebras del Chas (luces tenues que caen y nos hacen brillar) Y es aquí donde aparecieron varias Teresitas. Es un relato nada más, quizas esperanzador, pero un relato al fin. Y a mi Guerrera de la Luz que deje llorar y le lleve a “ella” su propia hebra del Chas. Pena (L7s7)
Las noches de Parque Chas sorprenden. En ellas las luces que caen alteran a los iniciados que corren y se esconden como si fuera el final anunciado. Algunas quedan enganchadas en los arboles y es una delicia verlas brillar. Las que caen al piso las tenemos que cuidar (llegan casi sin fuerzas) y la voluntad que ponemos es enorme para que sigan siendo luces. Es hermoso extender los brazos y sentirlas bajar por nuestro cuerpo que nos aniden y queden en nosotros. Cuando ellas brillan nadie se pierde en El Chas. Todos cuidamos con verdadera devoción cada hebra que cae. Las llamamos Madre y dibujan nuestro sueño. Pena (L7s7) Foto del Chas x elnano1979 / Tanks
Ellas caen en mí y saben del rio Ellas caen y mí rostro dibujaran Ellas caen en nuestro rio En nuestro patio ajedrezado En nuestro aljibe y la tortuga Ellas caen y dibujan nuestro sueño. Pena (L7s7)
Bienvenidos a este sueño.
No encontraran aquí poesía ni nada que se le parezca.
Solo leerán algunos de nuestros íntimos escritos.
Quizás algunos de ellos los pueda estremecer.
Los amamos y nos alaga su presencia.
(l7s7@hotmail.com)
El toba se sorprendio al ver una bestialidad de cuatro patas al galope con un huinca que le salia del lomo, partio a la bestia de un lanzazo certero pensando que era solo uno, lento se acerco a curtir su cabellera, cuando sinto el pistolon en el pecho. Pena (L7s7)
Y el Maestro enseño
Vino del mar Y se encontró con el río. Se afincó y enseñó. En su cabeza está el aleph,y dicen que vio. A un viajero del espacio le marcó el camino, y a un gato le explicó lo de las siete vidas. Cuando lo entienden ya es tarde. Sigue así, maestro,que los árboles saben de ti,que muchos árboles sabemos de ti.